sábado, 15 de mayo de 2010

De pesimistas y optimistas...



Ayer asistí a una charla de una destacada personalidad de la cultura argentina -  que me ayudó a seguir pensando la educación y comentaré en otra entrada - quien se manifestó "pesimista", después de haber brindado tanto a la sociedad que le dio posibilidades de educarse. 
No me encontré con el educador, que tal vez en otro tiempo haya sido. No lo sé. No se puede educar desde el pesimismo, por mas que se digan palabras que agraden a muchos.
Entre las "razones" de su pesimismo aludió a la des-unión entre los argentinos. Hoy mi hijo me acercó a la red   porque me quería hacer escuchar la canción del próximo mundial de fútbol y otra vez me admiré de lo que han sido capaces los jóvenes que se han educado en las escuelas argentinas. 
Entiendo que no todos están abiertos a apreciar la belleza que subyace en una buena jugada de fútbol que se corona en un gol, pero tal vez vale la pena intentar descubrirla. 
Mientras estaba en la charla, por la calle principal de mi querido Azul, se escucharon repiquetear los cascos de un caballo que tiraba del carro de unos jóvenes cartoneros...Me dieron ganas de levantarme para salir a atender esa realidad...el repiquetear de los cascos en el asfalto fue como una campana que sigue llamando al optimismo que se nutre del Amor Pedagógico...