jueves, 5 de febrero de 2009

Esclavitud y bandas dominantes


Entre la primera y quinta especie de lectura de verano (ver http://educazul.blogspot.com/2008/01/7-lecturas-de-verano.htmlgspot.com/2008/01/7-lecturas-de-verano.html ) se puede ubicar este texto que resume en un castellano que lo acerca a nuestro tiempo, "Las Cartas Morales a Lucilio" de Séneca. ( http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%A9neca ). El traductor, Jaime Bofill, ha sabido centrar su atención en fragmentos significativos para el varón y la mujer contemporáneos, en esta edición que la editorial Folio S.A., ha puesto a disposición de los lectores de habla hispana en el año 2007. Salió a la luz con el título de "Elogio de la ancianidad" y corresponde a los capítulos I al III de las Epístolas a Lucilio. Apenas 120 páginas. Me acompañaron en las calurosas tardes de éste verano que recién en estos días recibe la bendición de la lluvia que tanto esperan los productores de la zona. Fue un muy buen regalo que le hizo el padrino a mi hijo, quien con su corta edad, lo atesora entre sus brazos como prenda del afecto que le brindan, y espera crecer para adentrarse en su lectura,

Hasta tanto, el libro se coló entre las lecturas de verano y pudimos, una vez más, releer la perennidad de muchas enseñanzas que nos ayudan a seguir pensando la educación, aún después de casi dos milenios de haber sido escritas, y - probablemente - otros tantos más transmitidas por la tradición oral hasta que quedaron plasmadas en las Epístolas de quien compartiera la atroz corte del Emperador Nerón.

¿Acaso no rebozan de perennidad estas reflexiones acerca del "Valor del tiempo"?: "...Sigue haciendo, pues, Lucilio, aquello que me escribes que haces: no pierdas hora alguna, recógelas todas. Asegura bien el contenido del día de hoy, y así será como dependerás menos del mañana...Todas las cosas Lucilio, en realidad nos son extrañas, sólo el tiempo es bien nuestro..."

O aquellas otras acerca de los "Viajes y lecturas": "...yo creo que una de las primeras manifestaciones con que un alma bien ordenada revela serlo es su capacidad de poder fijarse en un lugar y de morar consigo misma. Atiende, empero, a que ésta lectura de muchos volúmenes y muchos autores no tenga algo de caprichoso e inconstante. Precisas demorarte en ciertas mentalidades, y nutrirte de ellas, si quieres alcanzar provecho que pueda permanecer confiadamente asentado en tu alma. Quien está en todo lugar no está en parte alguna...". Sabés que ésta última frase me hizo pensar en estos recursos que la red internet pone a nuestro alcance; esta posibilidad de saltar de un sitio a otro que sitúa (¿o habrá que mal utilizar el término "des-sitúa") a las personas en el "no lugar"....

Continúa Séneca: "...Muchedumbre de libros disipa el espíritu y por tanto, no pudiendo leer todo lo que tienes, basta que tengas lo que puedas leer...Es propio de un estómago inapetente probar muchas cosas, las cuales, siendo opuestas y diversas, lejos de alimentar, corrompen. Lee, pues, siempre autores consagrados, y si alguna vez te viene en ganas distraerte en otro, vuelve a los primeros..."

"A mí no me gusta el silencio, profesor; porque a veces es ahí cuando se me aparecen todas los cosas que hago mal, y no me aguanto...", me decía un estudiante. Tal vez ayude la expresión de Séneca: "...El mismo hecho de ver los propios defectos, antes ignorados, ya es una muestra de que el alma ha mejorado...". Y en la misma carta que escribe acerca de "La verdadera amistad", agrega aquella máxima pedagógica universal y perenne: "...es largo el camino que pasa por los preceptos, breve y eficaz el que lo hace por los ejemplos". Para agregar en la siguiente: "...ni seas semejante a los malos porque son muchos, ni enemigos de muchos porque son desemejantes. Retírate en ti mismo cuanto sea posible; trátate con quienes puedan hacerte mejor, admite a aquellos a los que puedas mejorar; éstas cosas tienen condición de recíprocas, ya que los hombres aprenden enseñando..."

Séneca se encarga en cada carta de acercarle a su real o ficticio (se discute esto entre los historiadores) destinatario, alguna máxima de otro autor para que la medite. Así cuando le escribe acerca de "Las amistades del sabio", rescata ésta sentencia preñada de actualidad y que atribuye a Hecatón: "...Te enseñaré una receta para hacerte amar sin drogas, ni hierbas, ni versos mágicos de bruja: si quieres ser amado ama...". Con el correr de pocos siglos después dirá San Agustín, el Maestro de Occidente: "Ama y haz lo que quieras...".

Tal vez debemos dejar aquí esta invitación a retomar nuestra tarea de pensar la educación. Las vacaciones nos han permitido, una vez mas, acercarnos a aquellas raíces que nos unen a una milenaria tradición educadora. La vida de Séneca, aún a costa de los pocos documentos históricos que permiten llegarnos a ella con claridad, nos permite introducirnos en las intimidades de un Imperio que llegaba a las máximas expresiones de crueldad, a la vez que expandía valores sobre los cuales se asentarían los procesos formativos de muchas generaciones hasta la actualidad. Su obra literaria está impregnada de las experiencias de sus pasos en las intimidades del poder ensoberbecido que él mismo ayudó a crecer y que con el tiempo le costara la vida.

Y si todavía estás decidiendo tu viaje de vacaciones me despido con una última sentencia de Séneca: "Lo más importante no es a dónde vas, sino quién eres tú que vas...lo que buscas, es decir, vivir bien, se encuentra en todas partes...¿Qué importa el número de los dueños? La esclavitud es sólo una, y quien la ha menospreciado es libre, por numerosa que sea la banda que le domine..."