lunes, 10 de diciembre de 2007

Derechos Humanos: fundamento

El 10 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos "una piedra miliar en el camino del progreso moral de la humanidad" y "...una de las mas altas expresiones de la conciencia humana", en palabras de Juan Pablo II(1).
Piedras semejantes, mayores y menores, fueron consolidando ese camino en los siglos precedentes a la Declaración. Muchas de esas piedras fueron puestas por personas a costas de su propia sangre, otras por asociaciones, agrupaciones o partidos políticos. (2)
Puestos a recorrer ese camino, no nos cabe ninguna duda que debemos dar gracias porque se nos ha dado la vida en un tiempo donde es posible, precisamente, andar por esa senda para descubrir la raíz de los derechos del hombre. A poco andar la razón nos conduce hacia la persona humana y su dignidad originaria, como fuente de la que emanan cada uno de los derechos humanos que en un movimiento incansable cada generación se esfuerza por identificar y proclamar. Y en ese andar por los senderos que conducen hacia los fundamentos de los derechos humanos, éstos se muestran con mayor nitidez y esplendor, cuando "...a la luz de la fe, se considera que la dignidad humana, después de haber sido otorgada por Dios y herida profundamente por el pecado, fue asumida y redimida por Jesucristo mediante su Encarnación, Muerte y Resurrección"(3). Claro que, la aparición de ésta luz en la vida de cada persona concreta, es inescrutable: a veces te voltea del caballo, como a Saulo; a veces se aparece entre las ollas, diría Teresa; otras veces queda plasmada en un poncho, si pensamos en Juan Diego.
En cualquier caso "la fuente última de los derechos humanos no se encuentra en la mera voluntad de los seres humanos, en la realidad del Estado o en los poderes públicos, sino en el hombre mismo y en Dios su Creador ". (4)
¿Cuál es la importancia de reconocer los fundamentos de un camino donde se ponen las piedras que allanan los senderos? La importancia radica en que las piedras sin fundamento, terminan siendo baches que se "tragan" a los transeúntes, o producen "accidentes" que provocan innumerables cantidad de víctimas. Los argentinos no podemos seguir provocando víctimas a causa de la violación de los fundamentos de los derechos humanos.
El mismo Papa que citamos, con ocasión de los 50 años de la Declaración afirmaba: "...Resulta dramático que aún en nuestros días, esta disposición se vea claramente violada por la opresión, los conflictos, la corrupción o, de manera subrepticia, mediante el intento de reinterpretar, a veces distorsionando deliberadamente su sentido, las mismas definiciones contenidas en la Declaración Universal. Ésta ha de ser observada integramente en el espíritu y en la letra... El respeto a los derechos humanos no comporta unicamente su protección en el campo jurídico, sino que debe tener en cuenta todos los aspectos que emergen de la noción de dignidad humana , que es la base de todo derecho. En tal perspectiva, la atención adecuada a la dimensión educativa adquiere un gran relieve. Además, es importante considerar también la promoción de los derechos humanos, que es fruto del amor por la persona como tal, ya que el amor va mas allá de lo que la justicia puede aportar...".(5)
Que este día, pues, se nos muestre como un don especial para compartir y hacer fructificar; un día en el que descubramos la importancia de desvivirnos por el Bien Común. Que las autoridades que asumen en los distintos niveles de gobierno en el día de la fecha, como cada uno de nosotros, los ciudadanos, hagamos vida en nosotros que el Bien Común es la dimensión social y comunitaria del bien moral, y que es y permanece común sólo en la medida en que unidos lo alcanzamos, lo acrecentamos y lo custodiamos, en vistas a las futuras generaciones.-
(1) Juan Pablo II, Discurso a la Asamblea General de las Naciones Unidas del 2 de octubre de 1979. 7: AAS 71 (1979).
(2) Pensamos, por ejemplo, en los mártires de las luchas por los derechos de todos los tiempos; en declaraciones como la de "Los derechos del trabajador" del 24 de febrero de 1947 en Argentina;etc.
(3) y (4) Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (CDSI), Nº 153.
(5) Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 1998, del 08 de diciembre de 1997.-