miércoles, 23 de abril de 2008

Azul Ciudad Cervantina de Raíces Pampas


"...Estas voces, sin duda, son de algún menesteroso o menesterosa, que ha menester mi favor y ayuda..."

Hoy la Plaza central de nuestra ciudad, la Plaza que nos trae diariamente a la memoria la persona del General José de San Martín, libertador de las Américas, ve flamear con la suave brisa otoñal de un día soleado, las banderas que unen estas tierras a la raíz hispánica por donde sube la savia de una cultura milenaria. Nos hubiera gustado que también la brisa hiciera flamear junto a ellas la bandera de los pueblos originarios de estas tierras de raíces pampas. Mas esta omisión no opaca el hecho de que se continúa trabajando por Azul, la Ciudad Cervantina de Raíces Pampas, y en este 23 de Abril se recuerda un año de su nombramiento por parte del Centro UNESCO Castilla La Mancha.

Dedicamos pues este pequeño espacio recordando aquel pasaje del Capítulo IV de la Primera Parte del Quijote en el que se narra "De lo que le sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta", y donde Cervantes nos muestra a un Caballero atento a los voces de los que son castigados por la injusticia, y "...volviendo las riendas..." enfrenta la situación que reclama intervenir para defender "...a quien defender no se puede...".

Su efímero éxito en administrar justicia en aquel hecho, no va en desmedro de la perennidad de los valores por los que se mueve su corazón de caballero. Y así nos mueve a tener un corazón docente atento a esas voces de tantos niños y jóvenes que salen de la espesura de los bosques contemporáneos, que son atados a tantas "encinas" nacidas del descuido y la desprotección que nosotros, los adultos, sembramos en nuestros ambientes.

Oído atento a todas las voces, oído atento a la voz interior de nuestro propia conciencia, oído atento a la Voz que clama en el desierto, oído atento a esas voces que, sin duda, esperan de nosotros los docentes mas disponibilidad para ser capaces de volver las riendas y encaminar nuestras acciones hacia donde esas voces salen...