miércoles, 5 de marzo de 2008

La chispa del amor pedagógico


Me invitaron a recibir a las personas que inician su carrera de grado en el Instituto Superior de Formación Docente de Azul Nª 156 "Palmiro Bogliano", y estas fueron las notas que redacté a mano alzada, para reflexionar con ellos sobre el período que inician en sus vidas:

- Al empresario se le prende la chispa de la educación: y dice “…el problema de este país (porque a muchos no les da el cuero para decir, nuestro país) es la educación, en la medida que no tengamos una buena educación no nos pidan a nosotros que hagamos productos de buena calidad porque no tengo mano de obra calificada y ….bla…bla…bla ...bueno te dejo porque tengo que preparar mi viaje a la próxima muestra de maquinarias para la empresa..."
- Al periodista se le prende la chispa de la educación y escribe un artículo meduloso sobre las carencias del sistema educativo, apoyada en las últimas cifras que brindan las mejores encuestadoras, y destaca que estamos en el orden ciento y pico en el ranquing que elabora la Universidad tal y …bla…bla…bla… , y después de publicado lo archiva para volver sobre él el año que viene cuando comiencen las clases…
- Al militar se le enciende la chispa de la educación y sostiene que hay que volver al servicio militar porque de esa manera los jóvenes estaban por lo menos educados en lo básico durante un año aprendían el orden o un oficio algunos aprendán a escribir, hacían la alfabetización básica y … bla …bla… al otro día se levanta temprano para hacerse cargo de su guardia y continuar estudiando la última tecnología en armas…
- Al médico se le enciende la chispa de la educación y nos hace ver que desde hace un tiempo el vé llegar a los hospitales a las personas cada vez menos educadas, y se da cuenta que la educación en los últimos años ha sido un desastre, que hay que volver a la escuela como era antes y que …bla…bla…bla... al otro día termina de recetar el último remedio de los 300 que tenía que recetar para que el laboratorio le pagara el viaje al congreso de su especialidad en las costas de Brasil…
- Al padre de familia se le enciende la chispa de la educación y dice pensar que yo a la edad de mi hijo en septimo grado ya casi estaba en condiciones de entrar a trabajar en cualquier comercio, y cuando terminé el secundario enseguida me pude poner un taller y salí adelante con esfuerzo, trabajando, a éste (por su hijo) no le enseñan nada, está en segundo del polimodal y si lo apurás no sabe ni las tablas … y termina la reflexión pidiéndole a su hijo el control del televisor para ver el partido…
- Al desocupado que está desanimado tirado en la cama de su pieza se le enciende la chispa de la educación y reflexiona … si yo hubiera tenido las oportunidades que tuviste vos (le dice a su vecino también desocupado) de ir a la escuela técnica, te pensás que me iba a quedar acá tirado; vos no sé que hacés que tenés título y todo, al final pa' que te sirvió estudiar tanto, yo a los pibes míos ya les dije mas vale que salgan a buscar laburo ahora porque después te ponés viejo y nadie te da nada … y se da vuelta y eleva el volumen de la radio para evadirse un instante de su dolorosa situación…
- A la enfermera se le enciende la chispa de la educación y comenta viste vos como llegan los chicos al hospital, todos sucios, qué les pasa a las madres, ya ni saben lavar a los pibes, qué les enseñan en la casa, o en la escuela, en vez de enseñar tantas pavadas que no les sirven para nada, porqué no le enseñan estas cosas elementales ... y luego continúa administrando las vacunas…
- Al político se le enciende la chispa de la educación y propone que para las próximas elecciones – cuando sea gobierno – va a implementar un plan de alfabetización para llegar a todos los sectores y redistribuir mejor las riquezas para …bla…bla…bla …y después que es electo se dedica a prepararse para estar mejor en las listas sábanas de las próximas elecciones…
- Y así podríamos seguir encendiendo chispas de educación de las que todos los días se ven a diario en nuestro suelo…
- Pero hay una chispa distinta; siempre hay en las comunidades personas de las mas variadas condiciones (entre ellas muchas veces hay empresarios, periodistas, médicos, militares, enfermeros, políticos…) a las que también se les enciende la chispa de la educación pero movidos por lo que ven con los ojos del corazón se mueven hacia, salen al encuentro de esas personas a las que ve "carentes de educación"... Cuando en la comunidad en la que estás sucede algo así, la chispa de la educación se encendió en un corazón docente; hoy estoy acá frente a un “chisperío” que entre todos trataremos de hacer que sea la fuente de muchos fueguitos "pa' calentar desde abajo"; yo le voy ahora a arrimar unas leñitas, voy “…a arrimarle al fueguito dos o tres astillas más…” como dice una bella milonga
- Ustedes que han dado el paso de venir a inscribirse al Instituto han sentido la chispa que mueve a las personas a entrar en la dinámica del don; en el movimiento del darse, dar-se, se dan; toman conciencia de que su propio ser es dependiente DE otros seres, y del SER; se apropian de la ineludible realidad de que SON CON los demás, y si no, no son nada; y al mismo tiempo descubren que SON PARA los demás; que a partir de ese momento su vida estará en relación directa con aquellos que serán los destinatarios de su obrar.
- Aristóteles y con él la cultura griega llamará a esto el “des-vivirse”, algo así como entrar en la dinámica del dar –recibir que se encuentra transitando por el camino del don de si
- En las comunidades se encienden chispas – a veces – que mueven a las personas a encontrarse a sí mismas en la existencia de los demás; esa chispa les hace ver que su verdadero ser, se manifiesta en los otros a los cuales se entregan diariamente con su obra educativa: la chispa del que se descubre docente, no se apaga, porque se propaga. Esta chispa se da en aquellas personas que dan el paso vital de hacerse responsable del destino del otro. En alguna medida nosotros hoy estamos aquí porque hubo en nuestra niñez y adolescencia quienes se hicieron responsables de nuestro destino: nuestros educadores.
- Fueron esas personas capaces de superar el egoísta y liberal ideal moderno de hacerse responsable del propio destino (no alcanza con que “cada uno sea artífice de su propio destino”); hoy - y siempre - urge hacerse responsable de los demás, en especial de los más débiles y sufrientes…
- Para ello se necesita atender al corazón que ve; iluminar la realidad para que la mirada del corazón, que es la mirada del amor, se pose allí donde nadie quiere mirar, o los que miran, se lamentan y siguen: “ubi amor, ibi oculus”, decían los latinos…
- Mas acá en el tiempo Saint Exupery lo repetirá con El principito: “no se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos.”
- Por eso al recibirlos hoy en esta casa deseo expresarles y hablarles de ese principio pedagógico del que muy poco escucharán hablar de aquí en más; de ese principio pedagógico que ha desaparecido de los documentos curriculares (que ya verán lo que son): deseo expresarles algunas ideas acerca del amor pedagógico
- Todos ustedes están aquí porque en alguna medida “sintieron” que podían hacer algo por la educación; ahí –podríamos decir – se les encendió la chispa…; el amor no es un sentimiento, pero no hay amor sin sentimiento
- Cuando “sintieron” algo esa chispa inició en ustedes lo que puede terminar en un fuego; el mismo fuego que nos mantiene encendidos a nosotros los que ya somos docentes. Los sentimientos son la chispa del amor, lo encienden; la chispa del amor educativo enciende entre maestro y discípulo, entre el que aprende y el que enseña, la esperanza de que en el amor se puede creer, en el amor se puede crecer, en el amor se puede madurar; que lo que hoy es chispa puede ser fuego…la inteligencia y la voluntad, la racionalidad del acto educativo se verá, en última instancia, en que ese fuego -que “pa' calentar ha de ir siempre por abajo” como dirá Hernández en el Martín Fierro -, no se quede sólo en el chisperío o concluya provocando incendios devastadores, que arrasan con lo que las generaciones anteriores nos han legado.
- Hoy campea el error de reducir el amor a sentimiento, algo que tiene un origen lejano en la historia que podríamos remontar a los cátaros de la edad media y al romanticismo de la edad moderna; y por eso suelen los hombres y las mujeres de hoy entregarse con pasión en esa etapa del enamoramiento en la que priman los sentimientos, y cuando ese chisperío pasa, se separan buscando nuevas chispas…son amoríos de fuegos artificiales; dotados de una hermosura efímera
- Con el amor pedagógico puede pasar lo mismo: venimos hoy en la etapa del enamoramiento, nos probaremos si estamos enamorados en serio del ser docente cuando esa etapa pase…
- Querer educar a alguien es decirle con lo que hacés a diario, “te amo”, me atrevería decir que es decirle “quiero ser tu amante” – pero necesitaríamos otra charla para purificar la palabra amante de las connotaciones a las que ha sido unida en la actualidad
- Querer educar, es ser un buscador, el ser docente se da en las personas capaces de salir al encuentro del otro; de allí la urgencia de experiencias educativas itinerantes, hay que salir al encuentro del que quiere aprender, la escuela debe salir de sí misma; a ustedes les tocará impulsar una escuela que salga de su instalación institucional, se des-instale desviviéndose por la comunidad en la que nació…ustedes no sólo serán profesores de tal escuela, ustedes serán profesores de la comunidad… hay que devolverle al ser docente su caracter de compromiso con el bien común, no porque lo haya perdido, sino porque se lo ha escondido, desvalorizado, desautorizado...
- Ustedes deben ayudarnos desde hoy a ser capaces de desplazar el propio centro de esta institución fuera de si, para que salga a la búsqueda de tantas chispas docentes que se encienden en la comunidad y que se apagan porque nadie les acercó una leñita, si se me permite continuar con la imagen… para eso sean capaces de salir de si mismos…en tanto les deseo que sean amados para que sean capaces de amar…
- La persona aprende a amar amando, - y para esto no sirve una receta-; para esto sirve ver, encontrarse con personas que aman y han amado. Les deseo que en estos cuatro años puedan encontrarse con modelos docentes. Desde los universales, hasta los que ustedes descubran en su diario vivir. Ser docente es una respuesta personal a lo que ve el corazón; se descubre la verdad del ser educador en la medida en que eres capaz de educar, por eso casi desde tu ingreso se te va a invitar a compartir la tarea (las prácticas vas a empezar a escuchar que se las nombra) de otros docentes; obsérvalas con los ojos del corazón…
- Éste descubrimiento de la verdad del ser docente es una tarea ardua, esto significa que arde; tiene un carácter esforzado y ascético: “Estudiar es la aplicación intensa de la mente a algo, cosa que no puede hacerse sino mediante su conocimiento”. Por eso la estudiosidad – que es la virtud propia del que estudia - es parte de la templanza (la virtud que regula las pasiones). Porque la chispa del estudio también puede ser “pa calentar desde abajo” o puede provocar chisperío o incendio.
- En esta virtud de la estudiosidad se distingue por lado un apetito de saber, y por el otro el esfuerzo requerido para saber. Y respecto a esto he aprendido con Santo Tomás de Aquino que “…el esfuerzo requerido para el aprendizaje es mas bien un impedimento del conocimiento. La estudiosidad no lo considera, pues, sino como obstáculo a superar…” (VER II-II 166 1c.; 2c; 2ad 3.). Es decir, en la medida que se hace en vos una segunda naturaleza la virtud de la estudiosidad, vas superando el esfuerzo requerido para el aprendizaje, y tu apetito de saber es colmado de tal manera que quieres necesariamente compartir ese saber con los demás, allí comienzas a des-vivirte y buscas abrir caminos para que a los demás le suceda eso tan maravilloso que te ha sucedido a vos que es: el aprender.
- Así vas a ir caminado por estos senderos del estudio para llegar en cuatro años a obtener tu título de profesor, vas a ir desplegando los pliegues de la verdad:
- a) nivel conceptual, la verdad en tu mente (adaequatio mentis rei)
- b) nivel objetivo: la verdad de las cosas
- c) nivel comunicacional: requiere de la sinceridad, de la honradez, en las palabras en los gestos.
- Espero que vayan descubriendo como las tres van juntas. No bastan la buena intención y la recta voluntad para que la comunicación resulte honesta. Es necesario que la comunicación difunda los hechos a partir de la verdad, esto es, que dé una imagen verdadera de las cosas y que ella misma tenga su propia verdad intrínseca.
- Quizás algo de esto puedan descubrir en la película que verán a continuación (1)
- Yo les deseo, para ir terminando, que puedan tener el tiempo para pensar que hemos sido creados por amor y por eso somos capaces de amor; en nuestro origen existe un acto de amor que dejó en nosotros esta sed que sólo se calma bebiendo con los otros; y que en esa sed de amor se enciende la chispa del amor educativo…
- Llegan ustedes a la institución en una época en la que se han dictado nuevas leyes que organizan el sistema educativo, este año se avanzará en nuevas leyes, la importancia de ellas radicará en si cada uno de nosotros, los actores del sistema, las vivimos a esas leyes como sujetos de la ley y no como sometidos a la ley; el hombre libre es sujeto ante la ley, jamás se deja someter por la ley.-

- Cuando el hombre y la mujer son libres, si se les enciende una chispa deciden si van a quedarse con el chisperío, a provocar el fuego pa' calentar desde abajo o a provocar un incendio; en cualquiera de los casos seran responsables por la decisión que toman.
- Que dentro de cuatro años nos encontremos encendiendo fuegos pa' calentar desde abajo y lograr la restauración del amor educativo.

(1) Los docentes a cargo del Curso de Ingreso organizaron el mismo a partir del análisis desde distintas perspectivas de la película "Escritores de libertad".