jueves, 15 de noviembre de 2007

San Alberto Magno

A continuación mi pequeño homenaje a San Alberto Magno (1206-1280), en su día.

Quienes deseen saber mas de éste maestro que debió dar sus clases en las Plazas por la cantidad de alumnos que asistían a escucharlo pueden hacerlo visitando http://www.es.catholic.net/ligas/ligasframe.phtml?liga=http://www.corazones.org/santos/alberto_magno.htm


En la colorida noche de los tiempos, donde la vida se desangra para abonar y fecundar los anchurosos campos de la memoria de las gentes, el mendicante, abrazado a la pobreza, observa. Se admira. Retiene detalles de la naturaleza. Clasifica. Vuelca en mudos manuscritos la palabra siempre viva de lo natural. Se asombra. Asume su finitud y ...agradece.

Su discípulo, - que en batallas metafísicas pone en juego su valor de caballero y en el campo de la disputa sufre la condena en carne propia -, contempla. Se templa. Aprehende instantes sobrenaturales. Jerarquiza. Escribe en silenciosas páginas la palabra vivificante de la gracia. Se extasía. Acepta su finitud y ...agradece.

Mendigos de la verdad, reciben en la diaria peregrinación, la limosna que sustenta sin saciar: el pan del amor a la sabiduría.

Misioneros de la Única Novedad que Siempre Es - ayer, hoy y siempre - se donan en cotidiano servicio y consuelan, sin calmar el hambre y la sed de justicia que los mueve: el amor es servicial.

Por los mismos caminos peregrina otro mendigo y limosnero de la Verdad...Va cantando a la hermana luna que, en la noche mas colorida de los tiempos, alumbra con ajena luz para recordarnos que todo nos ha sido dado. Y el juglar canta su finitud y ...agradece.

Sembradores de la Paz - Alberto, Tomás y Francisco - son los instrumentos seleccionados por la humildad, para que suene en el oído atento de la vida, la mas Bella Sinfonía a la que puede aspirar el peregrino: la que ejecuta diariamente el Amor de Dios. (17 de junio de 1995).-