miércoles, 28 de mayo de 2008

Día de los Jardines de Infantes

Un saludo especial en este día a las "Maestras Jardineras".
La fuerza de los nombres originarios se mantiene en nuestro sistema educativo y por mas que los títulos que acreditan la formación de grado hayan comenzado hace un tiempo a otorgarse a las "Profesoras del Nivel Inicial", en la consideración social todavía mantiene presencia la denominación de Maestra Jardinera. Esperemos no sea desplazada por la cada vez mas frecuente "seño", uno de los tantos atajos que se imponen en la depreciación de nuestra forma de comunicarnos.
Con cierta urgencia en los tiempos, quiero recordar a las mujeres que diariamente ingresan a los Jardines de nuestro sistema educativo, en especial a aquellas que en nuestra ciudad se encuentran con instituciones condicionadas por muchas limitaciones de todos los órdenes. Y propongo a consideración "la dimensión práctica del arte de amar" de estas mujeres, considerar algunas premisas, algunos enfoques, que - por supuesto no me pertenecen - sino que me limitaré a glosar.
"La práctica de cualquier arte tiene ciertos requisitos generales, independientes por completo de que el arte en cuestión sea la carpintería, la medicina o el arte de amar. En primer lugar la práctica de un arte requiere disciplina". ¡Qué dificil hoy en día! nuestro ambiente, nuestro contexto existencial promueve muchas condiciones que atentan contra la disciplina favoreciendo el caos. ¡Cuánto esfuerzo le demanda a nuestras maestras jardineras esa disciplina racional autoimpuesta, que venciendo la ociosidad, la rutinización y "...la complacencia infantil para consigo mismo...", son capaces de despertar en nuestros niños, la diaria atención que logra asombrarlos y asombrarnos al ver dar sus primeros pasos en el aprendizaje sistemático!.
"Que la concentración es indispensable para el dominio de un arte no necesita demostración". Contra ésto también conspira la dispersión y fragmentación de la sociedad contemporánea. ¡Bendita sea la maestra jardinera que logra concentración!. Desde la mas elemental: concentrar los esfuerzos en una institución y no tener que correr de una a otra. Hasta la concentración tal vez mas compleja: la de poder estar a solas consigo misma, para buscar en la profundidad de su corazón los principios del arte de amar a los niños y niñas.
"Un tercer factor es la paciencia". Ser paciente posibilita el pensamiento estratégico, la educación estratégica. Educa hoy al ciudadano del mañana. También el contexto empuja en sentido contrario: rapidez, todo hoy, ahora, ya. Con paciencia se gana tiempo, se le gana al tiempo; porque la paciencia todo lo alcanza. Este factor se debe ejercitar a cada instante; a veces, es mas necesario para atender a las demandas de quienes gestionan la educación o de los padres, que para atender a los propios infantes. Pero sobre todo, sé paciente con vos misma: nada te turbe, nada te espante.
"Finalmente, otra condición para aprender cualquier arte es tener una preocupación suprema por el dominio del arte". La traducción dice así; quizás mas propiamente debiera decir: darle una importancia suprema al dominio del arte. Por aquello que mas que pre-ocuparse, hay que ocuparse. Tal vez a eso se hace referencia cuando se promueve la formación permanente, una idea que, plasmada en la educación griega, a veces se pretende moderna.
"Un último punto se debe señalar...no se empieza por aprender el arte directamente, sino en forma indirecta... Se debe aprender un gran número de otras cosas que suelen no tener aparentemente ninguna relación con él, antes de comenzar con el arte mismo...". No desprecies ninguna oportunidad de aprender; no pierdas el asombro ante el niño y registra; anota; forma tu cuaderno de recuerdos, de anécdotas, tu diario de bitácora, no sólo en el jardin, sino en cada instante. La vida es una maestra que no duerme, disciplinada, concentrada y paciente; préstale atención.
(Cfr. ErichFromm, El arte de amar, Paidós, Bs.As., 2007, Cap. 4. "La práctica del amor")