domingo, 28 de septiembre de 2008

Acerca de la influencia de Nietszche IV

Ha llegado el momento de referirnos a un grupo de pensadores que - casi me animo a decir - son parte medular del proceso de "globalización intelectual" que se ha impulsado desde los países que han ejercido mayor influencia a partir del siglo XX. Me refiero a la Escuela Crítica de Francfort. Ya en su fundador Max Horkheimer (+ 1973) encontramos el nihilismo y la inversión de los valores propuesta por Nietszche. Profundiza la crítica sobre la razón instrumental, y realiza un estudio de Kant, el Marqués de Sade y Nietszche, a quienes considera como los tres pensadores que más han sabido llevar a la práctica las ideas del iluminismo.

Otra figura clave de la Escuela, Theodor Wiesengrund Adorno (+ 1969) comparte con el fundador la simpatía por muchas de las enseñanzas de Nietszche, sobre todo la crítica destructiva de todos los valores culturales, morales, y religiosos del momento histórico que les toca vivir.

Y del seno de ésta escuela sale uno de los pensadores más influyentes de la crítica actual, muy citado en los últimos diseños curriculares de la jurisdicción, y en los Proyectos Institucionales de los establecimientos educativos en Azul. - A veces me pregunto si está allí por moda, o si realmente todos los que se cobijan bajo esos proyectos educativos, saben realmente las consecuencias del pensamiento de éste filósofo/sociólogo. Me refiero a Jürgen Habermas, discípulo y sucesor de Adorno en algúnas cátedras, y que ha sabido llegar con sus aportes intelectuales, a las principales universidades Europeas y Norteamericanas; sobre todo desde que en 1968 dictara un curso en la New School for Social Research. Desde sus orígenes, se podía prever, que resultaría en uno de los intelectuales que adhiriera con cierto fervor al "nuevo orden mundial". Conocida es la polémica suscitada a raíz de su posición ante la llamada "Tormenta del Desierto", en la llamada Guerra del Golfo. Habermas realiza una relectura de varios autores modernos, centra su interés en los iluministas, en Marx y, lo que nos interesa en Nietszche, postulando una teoría del conocimiento que alcanzará su propuesta sistémica en la "Teoría de la acción comunicativa". Es un autor de considerable influencia en algunas facultades de Universidades de la región.

Nietszche también ha recibido el calificativo de vitalista, junto con Bergson, y para algunos, también, Ortega y Gasset. Éste último de gran influencia entre el liberalismo local y,- por su intermedio - en alguna medida Nietszche influye en muchos intelectuales que asumen los postulados del liberalismo.

Tambien es necesario hacer referencia a la influencia de Nietszche en los intelectuales historicistas: Osvaldo Spengler (+ 1936), toma algunos aspectos que vuelca en su "La decadencia de Occidente", pero sin llegar a profundizarlos. Hirschberger llega a decir "una interpretación brutalizada de Nietszche" (pag. 392). Por su parte Jorge Simmel (+ 1918) en su obra "Schopenhauer y Nietszche" pone a nuestro autor como arquetipo de la afirmación de la vida.

Michelle F. Sciaca, también ve en la obra de Freud la influencia: "Sopla dentro de Freud, en cierto modo, el viento de algunas - digo algunas - páginas de Nietszche" (pag. 112). El mismo Sciaca nos anima a comprender a Max Scheler ( + 1928), a partir de esclarecer su posición, mediante un esfuerzo de descubrimiento que nos permita distinguir qué hay de Nietszche y en qué se separa de Nietszche, respecto del tema de los valores.

Todo el neopositivismo y el estructuralismo, son deudores de Nietszche en especial en la reducción del pensamiento y los conceptos a meros signos plasmados en el lenguaje.

No podemos dejar afuera de la influencia de nuestro autor a los que se llamaron en algún momento "los nuevos filósofos", contemporáneros al Mayo francés del 68. Entre sus fundadores, es Bernard Henri Lévy, quien pone las ideas de Nietszche como el cimiento sobre el que se asienta la cultura contemporánea. Y André Gluksman estudia a Nietszche en su obra "Los maestros pensadores", y aunque ensaya una crítica calificándolo como "el último engendro" después de Fichte, Hegel y Marx, no escapa a la influencia del nihilismo.

Por supuesto que también los existencialistas toman muchos de los temas que Nietszche pone sobre la mesa de finales del siglo XIX. Mucho de lo expuesto por Sartre, no es mas que la extensión de algunas de las sentencias de Nietszche. Un existencialismo mas "religioso", como el de Leon Chestov ( + 1938 pseudónimo de Schwarmann) en Rusia, también es deudor del autor que reseñamos. Jaspers (+1969) y Heidegger (+1976) también tuvieron en Nietszche a una de sus musas inspiradoras. El primero en un ensayo que tituló "Situación espiritual de nuestro tiempo", le dedica la mayor parte al estudio de la obra de Nietszche; y el segundo le dedicó dos volúmes en 1961, aunque son varios los comentaristas que manifiestan que es una interpretación un tanto arbitraria de Nietszche. En esa obra aparece la idea de que Nietszche lleva al acabamiento de la filosofía Occidental. Quizás allñi esté en parte la explicación para que Thomas Abraham afirme que Nietszche imnplica el final de la historia de la filosofía.

No podemos obviar que el pensamiento neoescolástico, o filosofía perenne, a partir de autores franceses neotomistas, como Maritain y Gilson, también se han referido a la obra de Nietszche; a veces para ayudar a comprender la modernidad y sus consecuencias, otras veces reconociendo la agudeza de muchos de los juicios del autor de "Así hablaba Zaratustra", pero siempre siguiendo la enseñanza de Santo Tomás de Aquino de que quien filosofa deben entender su tiempo.

Y, a fin de no seguir cansando con esta tediosa enumeración, hacemos referencia al pragmatismo norteamericano. John Dewey ( + 1952) no escapa a la influencia de la voluntad de poder de Nietszche, lo que no es de extrañar porque "en la formación de los Estados Unidos de Noertamérica, ya la tradición calvinista de Nueva Inglaterra, ya la teoría del contrato (covenant) del puritanismo originario, implican la tierra prometida intramundana fundada en un sentido ilimitado del poder secular", como afirma el filósofo argentino Alberto Caturrelli (pag. 239).

El sentido de la tierra tan proclamado por Nietszche ¿habrá encontrado en las clases dirigentes del país del norte un siervo fiel con intenciones de lograrlo plenamente?

Dejamos para la reflexión este interrogante y nos referiremos, para concluir, a la influencia de Nietszche en algunos autores argentinos.