jueves, 11 de septiembre de 2008

¡Feliz Día! desde "el país de los cuentos"

Hay un maestro que evoco
cada once de septiembre,
que no he conocido nunca
pero lo recuerdo siempre.
Es un maestro al que nadie
ha de nombrar presidente,
no habrá logias que lo impulsen
con obras inexistentes.
Hay un maestro en el frío
que partió sin despedirse
de sus alumnos queridos...,
de sus sueños por cumplirse.
Hay un maestro volando
en las alas de algún condor,
hacia el país de los cuentos
donde los héroes gloriosos
suelen cruzarse en el vuelo
con la esperanza del pueblo
que los evoca en silencio...
Por él hoy dejo una flor
en un pedazo de suelo...
no hay busto que lo recuerde,
pero su corazón de fuego
sigue latiendo en la tierra
que un día le abrió su seno,
para parir otra historia
que la que cuentan sus dueños.
Hay un maestro que evoco
cada día del maestro
que aunque sigue siendo un once
trae un diez a mi recuerdo;
porque fue un diez de junio,
de un frío y triste invierno,
cuando Julio Ruben Cao,
dejó la vida en su puesto
y se enraizó en Malvinas
para ser su ser tan nuestro...
que merece de mi parte
que lo llame Gran Maestro.

Con afecto saludo a todos los maestros, en especial a todos aquellos que me han ayudado en mi formación, y a los que he ayudado y ayudo a formarse en el Instituto del Profesorado Nª 157 de Azul. Para ellos mi abrazo de corazón y los invito a releer un fragmento de la Carta que escribió el maestro soldado Julio Ruben Cao que murió en Malvinas el 10 de Junio de 1982. Había enseñado en los colegios Nº 95, 96 y 32 de La Matanza, en la Provincia de Buenos Aires y en la escuela Nº 32 de Laferrere. Murió dos meses antes que naciera su hijita Julia María. Quizás, así como el once de septiembre se ha constituído como el día del maestro normal, el 10 de junio puede constituirse un día como el Día del Maestro Bonaerense. Bueno, después de todo este deseo quizás proviene del "...país de los cuentos, que como ustedes saben queda muy cerca de las Malvinas".
"...Señora deseo aclararle que esta información y todo lo que se refiere a mi ubicación no he hecho llegar ni a mi esposa ni a mi familia con el objeto de no alarmarlos mas de lo que por el hecho mismo se encuentran. Igualmente tengo la seguridad de que las cosas no van a llegar a mayores y que esto va a terminar muy pronto. No sabe cuanto deseo volverme a encontrar frente al grado cumpliendo esa misión mucho mas gratificante y provechosa que la que tengo encomendada.
Desearía que hiciera llegar a la maestra de 3ª D este mensaje para mis alumnos:
"A mis queridos alumnos de 3º D:
No hemos tenido tiempo para despedirnos y eso me ha tenido preocupado muchas noches aquí en Malvinas, donde me encuentro cumpliendo mi labor de soldado: Defender la Bandera. Espero que ustedes no se preocupen mucho por mí porque muy pronto vamos a estar juntos nuevamente y vamos a cerrar los ojos y nos vamos a subir a nuestro inmenso Cóndor y le vamos a decir que nos lleve al país de los cuentos, que como ustedes saben queda muy cerca de las Malvinas. Y ahora como el maestro conoce muy bien las islas no nos vamos a perder.
Chicos, quiero que sepan que a la noche cuando me acuesto cierro los ojos y veo cada una de sus caritas riendo y jugando, cuando me duermo sueño que estoy con ustedes.
Quiero que se pongan muy contentos porque su maestro es un soldado que los quiere y los extraña. Ahora sólo le pido a Dios volver pronto con ustedes. Muchos cariños de su maestro que nunca se olvida de ustedes. Afectuosamente. Julio."