miércoles, 11 de junio de 2008

Pastor en los desiertos contemporáneos

En el marco de los actos preparatorios a la celebración del centenario de vida del Colegio Inmaculada Concepción de Azul, se presentó hoy en su salón de actos el Pbro. alberto Bustamante (CONSUDEC) y brindó una reflexión para docentes.

El punto de partida fueron experiencias familiares de su propia niñez de la que recordó las palabras de su padre: "Hijo, no se canse de ser bueno, el que se cansa de ser bueno es traidor...", y contextualizó la labor docente en estos tiempos, recordando una frase que le escuchó a Monseñor Vicente Zazpe a fines de la década del 60: "Argentina no tiene paz en la superficie porque no tiene a Dios en el fondo..."; e iniciando una mirada del docente como aquella persona que no se deja vencer por las adversidades, trajo a la reflexión una conocida sentencia de Leopoldo Marechal: "De los laberintos se sale por arriba...".

La motivación del encuentro se realizó con un video que presenta la vida de Tony Melendez, el conocido cantautor que nació sin brazos y superando su limitación física se ha convertido en un ejemplo de vida y en una vida de sembrador de esperanzas. Las impactantes imágenes que lo muestran tocando la guitarra con sus pies y cantando frente a un estadio colmado de personas en la celebración presidida por Juan Pablo II, prepararon a los asistentes para pensar la vocación docente. "No me digan que no pueden..." es el mensaje que repite Tony en cada lugar que va.

El núcleo del encuentro consistió en alumbrar a la persona del docente como pastor en los desiertos contemporáneos, como aquel que "...atiende el alma, a cada estudiante, como quien hace entrar un elefante en una cristalería..."; como aquel que "...sirve desde la cruz..." y que promueve la "...comunión de bienes y no sólo la comunión de ideas...".

Cerró el encuentro con una anécdota de la vida de Paganini, a partir de la cual nos invitó a los asistentes a no dejarnos vencer por las adversidades.

Un encuentro con una mirada esperanzada de la vida docente, donde el amor pedagógico que surge del encuentro personal se propone ante todas las situaciones , aún ante las mas extremas, aún ante aquel que nos odia: "...el amor hasta la muerte al que odia hasta la muerte...", citando palabras que atribuyó a Mons. Karlic.

La presencia de Alberto Bustamante seguirá brindándonos oportunidades de seguir pensando la educación; y por eso damos gracias.