sábado, 28 de junio de 2008

Sistema "educativo global"

La década de los 60, en el pasado siglo XX, será considerada por los historiadores de muy diversas maneras. Hay quienes ya sugieren algún acontecimiento de esa década como hito para señalar un cambio de época. También en educación se encuentran allí muchos de los primeros pasos dados a escala planetaria para comenzar a diseñar un "sistema educativo" a escala universal. A modo de ejemplo, en el año 1967, la UNESCO impulsa la realización de la Conferencia Intergubernamental para el uso Racional y la Conservación de la Bioesfera (si mal no recuerdo se la llamó así "Biosphera"), ocasión en la que se comenzó a discutir un concepto clave para entender los cambios en los sistemas educativos en la actualidad: el concepto de desarrollo sustentable. Hoy está presente en todos los diseños recientemente aprobados en nuestra jurisdicción.

Deberíamos recorrer un largo camino normativo, fáctico y axiológico, para entender algo de lo que algunos sectores de poder han logrado al aprobar los "Lineamientos curriculares para la educación sexual integral" al que hace referencia la entrada anterior.

Sólo a título de ejemplo: en lo normativo a partir de la aprobación de los citados lineamientos, aquella afirmación que se encuentra en la Ley de Educación Nacional que considera a la familia como "agente natural y primario" de las "acciones educativas" (Cfr. art. 6º), queda virtualmente sin efecto a través de estos "nuevos",para nosotros,- viejos para el mundo -, "lineamientos". Nunca tan bien nombrada "la bajada de línea". Alguna vez me permití bromear que ese artículo había incluído la familia al final para darle pronto un empujoncito. Los padres mas atentos pueden ir sintiendo una mano en sus espaldas.

En lo fáctico, probablemente nos encontraríamos con importantes negocios y sus correspondientes sumas de dinero en danza, entre otras acciones, de parte de importantes multinacionales de la "salud".

En lo axiológico la persona es reducida y la sexualidad des-integrada pretendiendo desgajarla de la educación en las virtudes humanas y en los valores positivos que hacen posible un crecimiento vitalmente amoroso.

Considero este paso como uno mas que se da en un estado de resquebrajamiento del bien común. Una vez mas estará en manos de los educadores - los padres y aquellas personas que estén en ejercicio de la patria potestad, en primer lugar - buscar los intersticios en las normas para salvaguardar los derechos humanos elementales que son una vez mas debilitados u omitidos, paradojicamente, invocando su defensa.